¿Tienes alguna pregunta que no aparece aquí?
Estoy aquí para escucharte. Escríbeme antes de reservar y cuéntame brevemente qué estás buscando.
El proceso
Cinco movimientos, sin prisa y sin un guion rígido. Cada sesión se adapta a ti y a lo que traes ese día.
Hablamos de cómo estás y qué te ha traído hasta aquí.
Empezamos hablando, sin prisa. Puedes contarme lo que te inquieta y lo que te gustaría encontrar. No hace falta que lo tengas claro: puedes empezar por una sensación, una duda o simplemente por el cansancio.
Exploramos cuerpo, energía, emociones y conciencia.
Con calma, exploramos lo que aparece en tu cuerpo, tu energía, tus emociones y tu conciencia. Observar no es analizar ni juzgar: es darte cuenta.
Desde la presencia, la atención y la intención.
Acompaño con mi atención y mi intención lo que necesita moverse. Tú solo tienes que estar, sentir y permitir.
Llevamos lo vivido a tu vida cotidiana.
Lo vivido necesita un lugar en tu día a día. Nos tomamos un momento para asentar lo que ha surgido y ver cómo llevarlo contigo.
No lo hago por ti: el camino es tuyo.
Mi papel es sostener el espacio y acompañarte mientras avanzas a tu ritmo. En el pack de 3 sesiones, ese acompañamiento continúa entre una sesión y otra.
“No necesitas venir con las respuestas. Solo necesitas darte permiso para escucharte.”
Ven como estás. No hace falta traer respuestas ni saber exactamente qué necesitas.
Cada sesión dura 90 minutos, un tiempo pensado para no tener prisa.
[ Cómo y dónde se hacen las sesiones: pendiente de Leisa ]
Estoy aquí para escucharte. Escríbeme antes de reservar y cuéntame brevemente qué estás buscando.