El proceso

Un espacio para volver a ti

Cinco movimientos, sin prisa y sin un guion rígido. Cada sesión se adapta a ti y a lo que traes ese día.

  1. Conectamos

    Hablamos de cómo estás y qué te ha traído hasta aquí.

    Empezamos hablando, sin prisa. Puedes contarme lo que te inquieta y lo que te gustaría encontrar. No hace falta que lo tengas claro: puedes empezar por una sensación, una duda o simplemente por el cansancio.

  2. Observamos

    Exploramos cuerpo, energía, emociones y conciencia.

    Con calma, exploramos lo que aparece en tu cuerpo, tu energía, tus emociones y tu conciencia. Observar no es analizar ni juzgar: es darte cuenta.

  3. Trabajamos la energía

    Desde la presencia, la atención y la intención.

    Acompaño con mi atención y mi intención lo que necesita moverse. Tú solo tienes que estar, sentir y permitir.

  4. Integramos

    Llevamos lo vivido a tu vida cotidiana.

    Lo vivido necesita un lugar en tu día a día. Nos tomamos un momento para asentar lo que ha surgido y ver cómo llevarlo contigo.

  5. Te acompaño

    No lo hago por ti: el camino es tuyo.

    Mi papel es sostener el espacio y acompañarte mientras avanzas a tu ritmo. En el pack de 3 sesiones, ese acompañamiento continúa entre una sesión y otra.

“No necesitas venir con las respuestas. Solo necesitas darte permiso para escucharte.”

Antes de venir

  • No necesitas preparar nada

    Ven como estás. No hace falta traer respuestas ni saber exactamente qué necesitas.

  • Noventa minutos para ti

    Cada sesión dura 90 minutos, un tiempo pensado para no tener prisa.

  • Modalidad y lugar

    [ Cómo y dónde se hacen las sesiones: pendiente de Leisa ]

¿Tienes alguna pregunta que no aparece aquí?

Estoy aquí para escucharte. Escríbeme antes de reservar y cuéntame brevemente qué estás buscando.